La magia de los sabores de un destino que lo tiene todo: Perú

Peru

Destinos e historias Julio 28, 2016

Es de madrugada, el despertador comienza a avisar que el tiempo esta contado para iniciar este nuevo recorrido gastronómico. Es 1 de junio del año 2008.

No sé qué pensar de Perú, ya que temo cuando me hablan muy bien de un destino y sus sabores. Las expectativas son altas y muchas veces no van con mi paladar.  Claro que este destino tiene un significado especial por el trabajo que viene haciendo su gobierno en turismo y gastronomía hace unos cuantos años.

Cuando Perú decidió dar un giro y consolidarse como un destino con gastronomía de alto nivel, atractivos turísticos y naturales con gran bagaje cultural y ancestral, no escatimo esfuerzos en trabajar en todos los sectores y con todos los locales.

Quiero probar en este viaje que tanto hay de cierto en todo lo que se dice y en todo lo que se ve en medios sobre el destino.

Una lista de: ¡lo que hay que comer! Llevo anotada en mi celular junto con las investigaciones que he hecho del destino.

Es un viaje corto e inicialmente solo visitare su capital: Lima.

Comienza el vuelo y comienzan los sabores del destino con unas tejas. Rico bombón de dulce de leche cubierto de chocolate y relleno con pecana, guindon u otro fruto. Los primeros que yo probé fueron los mencionados.

Pero no todas las tejas son cubiertas de chocolate. Las clásicas tejas van cubiertas de azúcar glaseada, esas que consigues en los pueblos y en los lugares de repostería local.

Si quieres saber mi elección, me quedo con las cubiertas de chocolate y mis favoritas son las que están en vuelos de LAN.

Continuando con el recorrido, arribo en la mañana a Lima.  Un destino que hace pocos años comenzó a verse con otros ojos. Paso de ser un destino de conexión para visitar machupichu a ser un destino para los amantes del buen comer y el buen beber ya que cuenta con una gran variedad de gastronomía local, cocina chifa y cocina internacional para deleitar a los turistas.

En Lima puedes encontrar gastronomía de alto nivel de sus diferentes regiones. Deleitarte con un pirarucu de la amazonia peruana, un buen ceviche, un lomo saltado, un ají de gallina, anticuchos, rocoto relleno, suspiro limeño, picarones, alfajores… Son tan variados los sabores, y con una sazón especial que todo absolutamente todo lo quieres probar y comer hasta el final.

El pisco no puede faltar y su batalla con Chile tampoco se deja esperar. ¿Pero saben algo? Ni siquiera el pisco sour se prepara igual en Perú y en Chile… ¿La verdad? Las diferencias empiezan desde las cepas de uva y su proceso de destilación. 

El pisco le pertenece a la uva y tanto la uva chilena como la peruana dan como resultado bebidas de alto nivel que se han consagrado como sus bebidas insignia.

Ir a Perú y no tomarte un pisco sour no es algo permitido. Yo te sumaria que ir a Perú y no tomarte una algarrobina, un chilcano y un peruanisimo (bebidas a base de pisco) tampoco es permitido.

Sin lugar a dudas Perú es un destino para saborear de principio a fin.  Su gente es amable, servicial y algo admirable es el sentido de pertenencia que tienen de su tierra, de sus sabores. 

Desde el taxista que me recogió comencé a conocer sobre sus costumbres, sus sabores y saberes. No dudan en sugerirte menús, cocteles, hablarte de sus atractivos turísticos en Lima y otras regiones, además de contarte sobre: Gastón Acurio y su influencia en la revolución de la gastronomía peruana.

Vale la pena una y mil vueltas por este país.